Las teorías de conspiración acechan a Estados Unidos
El asesinato del presidente JFK, la llegada del hombre a la Luna y el ataque a las Torres Gemelas, entre otros, son objeto de dudas
CIUDAD DE MÉXICO, 24 de noviembre.- El reciente aniversario del asesinato del presidente John F. Kennedy y el replanteamiento de las muchas teorías de la conspiración a su alrededor fueron un marco para analizar otra vez la propensión estadunidense a ese tipo de teorías.
Algunos consideran que la muerte de Kennedy es literalmente “la madre de todas las teorías de conspiración”, dado su poder y el número de dudas que persisten y parecen ofrecer cada vez que alguien escribe un nuevo libros o nuevos textos, respecto al tema.
Y con unos 40 mil libros con Kennedy como centro, sería difícil encontrar una teoría de la conspiración sobre el asunto que no tenga una referencia bibliográfica al menos.
Algunos medios gustan de recordar que las series de televisión y películas estadunidenses están basadas con frecuencia en tesis conspiratorias que involucran a misteriosas organizaciones policiacas o extra-gubernamentales, en la tesis de las “sociedades secretas” que buscan el predominio mundial que ha sido parte de su mitología desde el siglo XIX.
De hecho, las teorías en torno a Kennedy están lejos de ser las únicas: está por ejemplo la idea de que el gobierno “permitió” el ataque japonés a Pearl Harbor el 2 de diciembre de 1941 para propiciar la entrada de EU a la Segunda Guerra Mundial.
Y años aparte, pero no muy alejadas, las teorías alrededor del ataque de Al-Qaeda contra las Torres Gemelas de Nueva York y el Pentágono en Washington, el 11 de septiembre de 2001.
Una, por ejemplo, afirma que EU decidió “ignorar” reportes sobre planes de un atentado para asegurar su éxito y propiciar así las intervenciones en Afganistán e Irak. Igualmente, otra, asegura que los servicios de espionaje israelíes estaban al tanto y por eso no hubo judíos entre los muertos.
The Christian Science Monitor señaló una conspiración más reciente, la del atentado con bombas caseras en la meta del Maratón de Boston, y consignó las teorías correspondientes: una afirma que fue acción de una empresa de seguridad; otra que los hermanos chechenos acusados no actuaron solos y que el plan salió de la región del Cáucaso; y la tercera es, por supuesto, que eran agentes de la CIA.
El encubrimiento de la existencia de los platillos voladores y el “área 51” es una que está profundamente enraizada en la sique de los estadunidenses, muchos de ellos convencidos de que la Fuerza Aérea de su país no sólo encubre su posesión de un Objeto Volador No-Identificado (OVNI), sino de los cuerpos de extraterrestres.
Y en lo que se refiere al espacio, no faltan aquellos que niegan que el hombre haya pisado la Luna y las misiones ejecutadas por su país no fueron otra cosa que engaños cometidos con la complicidad cinematográfica de Hollywood para permitir que Estados Unidos proclamara su triunfo en la carrera espacial.
Después de todo, alegan, es difícil que una bandera pueda “ondear” en un sitio sin atmósfera y por tanto sin viento, como hizo el lábaro estadunidense plantado por las misiones “Apolo”, aunque la Agencia Aeronáutica y del Espacio (NASA) estadunidense explicó que alambres entrelazados en el tejido permitían dar el efecto aunque en realidad no había movimiento.
Y aunque no tantos, el suicidio de Marilyn Monroe en 1962 tiene un número de seguidores que en algunos casos creen más bien en un asesinato para evitar que hablara de su involucramiento personal con el entonces Presidente.
Y de paso, hay que recordar que por lo menos hasta hace 20 años había la convicción de que el Rey del Rock, Elvis Presley, estaba vivo y que había escenificado su muerte en 1977 para huir de una fama que lo atosigaba, de traficantes y gangsters enemigos a los que había investigado para las autoridades o simplemente porque quería alejarse de todo.
Oswald, muerto hace 50 años
Hoy se cumple medio siglo de que falleció Lee Harvey Oswald, ex marine estadunidense que pasó a la historia como el asesino del presidente John Fitgerald Kennedy.
El cierre del caso Kennedy, por orden de su sucesor Lyndon B. Johnson, y la bala de Jack Ruby, asesino de Oswald, impidió saber si alguien puso en sus manos el arma que mató a Kennedy.
Su homicidio fue televisado.
La turbia historia de Oswald comenzó con una orfandad prenatal, algo que fue la antesala de una infancia marcada por mudanzas y maltratos.
Todo ello se reflejó en un joven superdotado intelectualmente y con discapacidades emocionales.
En cuanto tuvo la edad mínima se sumó a las filas de la Marina, llegando a ser tirador de élite, donde enfrentaría dos veces al Tribunal Militar por posesión de armas y por faltas de respeto a altos cargos.
Cuando dispuso de los recursos suficientes se mudó a la URSS donde trabajó como obrero y profesó sus ideales marxistas; algo que no impidió al gobierno soviético rechazar su petición de nacionalizarse.
Volvió a Estados Unidos como un bibliotecario con una esposa soviética y fantasías comunistas, las cuales no llevaban a pensar que el 22 de noviembre de 1963, 14 días después de contactar con la embajada soviética en México, Oswald mataría a Kennedy y al agente J. D. Tippin.
Dos días después de su detención, Oswald fue asesinado llevándose consigo la respuesta a la gran interrogante de este caso: ¿Por qué asesinó a JFK?
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